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Noticia ampliada
Cómo afecta el cambio climático a la disponibilidad y a la calidad del agua
Fecha: 34 días 6 horas

 

 

 

1. Introducción

Como podemos ver en el esquema siguiente editado por la Agencia Europea de Medio Ambiente (AEMA) en 2018, el ciclo del agua se ve afectado por cuatro problemas: el cambio climático, la  contaminación, la alteración física y la sobreexplotación. El cambio climático, sin duda el más importante, afectará a los otros tres sobre todo en la Península Ibérica.

Fuente: Agencia Europea de Medio Ambiente 2018.

Según el quinto informe del Panel Intergubernamental de Cambio Climático (IPCC),  los escenarios donde el cambio de temperatura causado por las emisiones antropogénicas de gases de efecto invernadero (GEI) puede mantenerse por debajo de 2ºC, se caracterizan por concentraciones en 2100 entre 430 y 480 ppm de CO2eq. Estos escenarios favorables requieren para 2050 unas emisiones globales hasta un 70% inferior que en 2010, y para 2100 unas emisiones casi nulas. Para 2050, estos escenarios se caracterizan por triplicar o casi cuadruplicar el porcentaje de la producción energética proveniente de fuentes bajas en carbono, como las energías renovables, la energía nuclear y la bioenergía asociada a la captura y almacenamiento de carbono, así como por un aumento de la rapidez en la que progresa la eficiencia energética. Es reseñable que los escenarios que alcanzan menores concentraciones son los que implementan estos cambios en más corto plazo.

Los últimos datos de concentraciones de CO2 en 2019 dan valores ciertamente preocupantes en los observatorios de Hawái (Mauna Loa) y  El Teide de 415 ppm de CO2.

El estudio Impressions (encargado  por la UE de 2014 a 2018) establece que los impactos de los cambios climáticos variarán de manera espectacular a lo largo y ancho de Europa, siendo más cálido y seco en el sur (España) y templado y más húmedo en el norte (Escocia).


Fuente: Impressions.

De la observación de la gráfica anterior se comprueba que se han modelizado tres sendas (RCP Representative Concentration Pathways) RCP 2,6; RCP 4,5 y RCP 8,5.

La senda más desfavorable sería RCP 8,5, en el escenario más cálido no se toman medidas de reducción de emisiones de CO2 (mitigación), el incremento de temperatura media en Europa subiría de 4 a 5ºC siendo en la península Ibérica superior. Las precipitaciones en regiones como Escocia aumentarían del orden del 15%, por el contrario en la Península Ibérica disminuirían entre el 18% y el 28%.

La senda RCP 4,5 (objetivo de incremento de temperatura de 2º) reducción de emisiones de CO2 del 50% en 2030 y en 2050 que se equilibran las emisiones y las absorciones de CO2,  nos muestra un escenario de reducción de precipitaciones en la Península Ibérica del 10% al 20%  e incrementos del 5% en Escocia y del 10% en Hungría.

La senda RCP 2,6 no la vamos a comentar, ya que es muy improbable que se produzcan reducciones de emisiones de CO2 que nos lleven a este escenario.

Datos muy preocupantes de emisiones en 2018:

Los datos siguientes proceden del inventario de emisiones de CO2 que elabora Brithis Petroleum anualmente en millones de toneladas.


Total mundial: 2017: 33242.5;  2018: 33890.8; Incremento de 2018 con respecto a 2017: 2.0%. Incremento de 2007 a 2017: 10%.

Países OCDE: 2017: 12352.9 2018: 12405.0; Incremento de 2018 con respecto a 2017 0.4%. Incremento de 2007 a 2017: -1.0%. Las emisiones de CO2 de los países de la OCDE suponen el 36,6 % del total.

 EEUU que en los años anteriores había empezado a reducir sus emisiones, emite en 2017, 5014,4 millones de tm de CO2 y en 2018, 5145,2 millones de tm lo que supone un incremento del 2,6 % con respecto a 2017.

Países No-OECD: 2017: 20889.6; 2018: 21485.8.  Incremento de 2018 con respecto a 2017 2.9%.  Incremento de 2007 con respecto a 2017: 2,4%. Las emisiones de COde los países No OCDE suponen el 63,4 % del total.

China emite en 2017, 9229,8 millones de tm de CO2 y en 2018, 9428,7 millones de tm lo que supone un incremento del 2,1 % con respecto a 2017.

Unión Europea: 2008: 4149.4; 2009: 3846.7 2010: 3941.0; 2011: 3812.2; 2012: 3754.2; 2013: 3664.7; 2014: 3458.0; 2015: 3501.8; 2016: 3514.3; 2017: 3549.5; 2018: 3479.3; Incremento de 2018 con respecto a 2017  Incremento de 2018 con respecto a 2017 -2.0%. Incremento de 2007 con respecto a 2017: -1.7%. Las emisiones de CO2 de los países de la Unión Europea suponen el 10,3 % del total.

La pregunta es, ¿si los mayores emisores de CO2 del planeta no reducen sus emisiones hacia dónde vamos? La respuesta es clara hacia una catástrofe climática en el planeta tierra.

2. Agua para abastecimiento

Con una situación de cambio climático por encima de 2ºC se puede esperar una situación de escasez severa en España. Habrá unos impactos muy importantes en los abastecimientos urbanos, en la agricultura, industria, generación de energía hidroeléctrica y ecosistemas.

A la vista de una disminución significativa de precipitaciones y por tanto de aportaciones, habrá que buscar sistemas de ahorro y eficiencia en el uso del agua en todos los ámbitos pero sobre todo el abastecimiento.

Recordar que el abastecimiento de la población es el uso prioritario según la Ley de Aguas.

2.1 Un plan de ahorro y eficiencia en el ciclo urbano del agua.

Líneas de actuación en el ámbito del abastecimiento.

  1. Mejora de las captaciones. Implantar las mejoras tecnológicas que sean posibles en las distintas captaciones (toma superficial y sondeos) para que sean más eficientes, hacer una auditoria periódica de su estado.
  2. Auditoría del sistema de potabilización. Optimización de las líneas de tratamiento.
  3. Mejora en la red de distribución. Programa de identificación de las posibles fugas y su reparación.
  4. Sustitución paulatina de la red de abastecimiento en mal estado  para evitar fugas.
  5. Instalar en los hogares sistemas de ahorro de agua (p.e. perlizadores).
  6. Riego de jardines particulares. Instalar sistemas eficientes de riego nocturno (menor evaporación). Reducir al máximo las plantaciones grandes consumidoras de agua (reducir al máximo la superficie de césped de la parcela, plantearse su eliminación). Resto de la parcela, plantas poco consumidoras de agua con riego por goteo.
  7. Baldeo de calles regulado y con control. Si es posible con agua reciclada.
  8. Riego de jardines comunes se aplicaría lo mismo que en el punto 5.
  9. Campañas permanentes de sensibilización entre los miembros de la comunidad.
  10. Medidas económicas y tarifarias de ayuda a los más desfavorecidos. El que más consuma que más pague.

En el ámbito del saneamiento y la depuración.

  1. Inspección y mejora de las redes de saneamiento. Sustitución periódica de las conducciones deterioradas.
  2. Auditoría del sistema de depuración de aguas residuales. Optimización de las líneas de tratamiento. Recordar que la disminución de precipitaciones obligará a incrementar el rendimiento de las depuradoras para alcanzar el buen estado de las masas de agua de acuerdo con la Directiva Marco
  3. Recuperación al máximo de biogás para su utilización en la producción de energía eléctrica y calor.
  4. Utilización de los fangos de depuración como enmienda orgánica y en la recuperación de suelos.
  5. Instalación de tratamientos terciarios y desinfección en la grandes depuradoras (mayores de 100.000 habitantes) de forma que se pueda reutilizar el agua.

3. Agua para agricultura

Es el sector agrícola el mayor consumidor de agua y el segundo emisor de gases de efecto invernadero por detrás de la producción de energía.

Las proyecciones de Impressions prevén un incremento  de sequias severas, escasez de agua y olas de calor. Las citadas sequías serán  la causa del  aumento  de estrés de cosechas en España y otros países del sur de Europa, especialmente en la zona Mediterránea (reducción de la producción de: huevos, leche, peso del grano, etc.), en contraste con el norte de Europa donde la productividad agrícola podría aumentar debido a las temperaturas más cálidas.

En la Península Ibérica las proyecciones de los modelos muestran una disminución significativa de las precipitaciones, continuando con una tendencia hacia situaciones de sequía. Todos los escenarios socioeconómicos proyectan una disminución de la disponibilidad de agua, pero el impacto puede reducirse en los escenarios  poniendo el foco en la eficiencia en el uso del agua.

En escenarios de cambio climático con alto impacto la reducción de caudales en la cuenca del río Tajo serán muy importantes, del orden del 55% al 65%  del 2071 al 2100. Esto supondrá una reducción notable de la producción hidroeléctrica (del orden del 50%) así como una reducción de los caudales transvasados al río Segura (Impressions).

Son de esperar sequías más frecuentes que reducirán los servicios ecosistémicos, no se producirá suficiente forraje para el ganado. Las sequías harán que los árboles adultos puedan secarse y los jóvenes no prosperar. La producción de roble disminuirá notablemente en 2050 y tanto la producción de pino como roble podría cesar completamente a finales de siglo (Impressions).

La gráfica siguiente procede de la documentación del ciclo de planificación 2021-2027 de la Confederación Hidrográfica del Tajo, para las dos sendas RCP 8,5 y RCP 4,5 podemos observar la disminución progresiva de precipitaciones (PRE) y por lo tanto la disminución de escorrentías (ESC).

Un aumento de la evapotranspiración potencial (ETP)  y una disminución de la evapotranspiración real (ETR)  con lo que el déficit ETP-ETR aumenta, es decir un incremento de las necesidades hídricas de las plantas.


Fuente: Plan Hidrológico del río Tajo documentación nuevo ciclo 2021-2027

Si observamos las simulaciones desarrolladas en Impressions,  recordar que en las condiciones más desfavorables RCP 8,5, las precipitaciones disminuirían más de un 40%, como podemos comprobar en los esquemas siguientes.


Fuente: Impressions.

3. 1. Recomendaciones para el campo de la agricultura

En los ámbitos tanto de la adaptación como de la mitigación hay que promover políticas de uso conjunto de agua y suelo con  soluciones  de agricultura de conservación  y adaptación basada en ecosistemas.

La plantación, protección y mejora de las especies leñosas contribuyen a la mitigación mediante la fijación de CO2.

Incrementar las inversiones en I+D que aumenten los rendimientos desde métodos menos intensivos como la agricultura orgánica.

Hay que apoyar a los agricultores para que puedan adaptarse a las condiciones cambiantes, a través de la formación y el apoyo financiero que permitan adoptar nuevos usos y métodos de gestión (agroforesta, agricultura de conservación, nuevas variedades de cosecha).

Apoyo al mundo rural (empleo) cuando disminuyan los beneficios como consecuencia de la escasez de agua.

Diversificar las cosechas de manera que se incremente la resiliencia frente a los impactos climáticos inciertos. Fomento de la agricultura urbana.

Apoyo a los cambios de las formas de consumo orgánico, bajos en carne o productos locales (trabajo local), reducción de la emisión de GEI, disminuir la contaminación del agua, del aire e incrementar la superficie de suelo para hábitats naturales.

Protección de hábitats de polinizadores, normativa que promueva el pago por servicios ecosistémicos.

Reforma de la PAC, incrementando los fondos de apoyo a la agricultura sostenible que mejore la biodiversidad y eficiencia en el uso del agua.

4. Agua y biodiversidad

Es necesaria una acción urgente para prevenir una seria disminución de la biodiversidad, como resultado de la combinación de cambios climáticos y socioeconómicos.

Es imprescindible realizar actuaciones coordinadas a escala global, explotando sinergias conjuntas de agricultura, bosques, agua, desarrollo urbano y biodiversidad, minimizando las soluciones de compromiso. La promoción de soluciones basadas en la naturaleza pueden proporcionar múltiples beneficios para la mejora de la biodiversidad mejorando la mitigación y la adaptación climática.

Es necesario integrar la política de biodiversidad en otras políticas (agricultura, planificación del espacio, transporte y bosques) buscando sinergias y minimizando conflictos, incluyendo pérdidas y fragmentación de hábitats.

Es necesario adaptar las redes existentes de áreas protegidas (utilizando como guía los modelos de dispersión). Será necesario crear nuevas zonas protegidas que puedan hacer frente al cambio climático.

Fortalecer las redes de conexión de hábitats existentes.

Acciones que reduzcan los impactos adversos de la agricultura intensiva (reducción del uso de agroquímicos).

Planificación de políticas que protejan hábitats seminaturales, creando corredores verdes a través de áreas urbanas.

 5. Agua y bosques

Hay un gradiente claro norte-sur, con un incremento de la productividad forestal en el norte de Europa debido al incremento de temperaturas y una disminución en el sur de Europa debido a veranos más cálidos  y secos. No obstante los impactos variarán dependiendo de altitud, tipo de suelo y especies.

Los gestores de los bosques pueden adaptarse al cambio climático mediante la plantación de un mix de especies  con la diversidad adecuada para que se mejore la resiliencia.

Recordar que si se plantan especies no autóctonas pueden afectar a especies autóctonas de aves, invertebrados y mamíferos que dependen y están adaptadas a árboles autóctonos. Por lo que habrá que evaluar el impacto ambiental.

La adaptación de los bosques al cambio climático, supondrá un efecto fundamental en la mitigación, dado que la fijación de COes básica en la búsqueda del equilibrio de emisiones y sumideros.

La planificación integrada del suelo deberá ser utilizada para optimizar las áreas forestales, la producción de los bosques juega un papel fundamental en los objetivos de mitigación a través del almacenamiento y secuestro de carbono.

6. Conclusiones

Es necesario incrementar los esfuerzos para alcanzar los acuerdos del Convenio de París en conjunción con el logro de los objetivos de la Agenda 2030 de NU. Todos los impactos son más severos con altos niveles  de cambio climático y las sendas de adaptación no pueden evitar todos los impactos, de esta manera ambos mitigación y adaptación son esenciales.

Establecer sistemas de gobernanza participativa que gestionen el uso del agua, calidad y cantidad, teniendo en cuenta la necesidad de mantener caudales ambientales (ecológicos), se prevé una reducción significativa de la producción hidroeléctrica como consecuencia de la reducción de las precipitaciones.

Apoyo a las políticas integradas de agua y suelo que promuevan la conservación de la agricultura basada en la adaptación de los ecosistemas.

Urgentemente, invertir en tecnologías de eficiencia y ahorro de agua y energía y promover un cambio de comportamiento que reduzca las demandas de agua y energía en todos los sectores (doméstico, agrícola, industrial y producción de energía) utilizando campañas de concienciación, modificando la normativa e implantando nuevos incentivos.

Integrar los conceptos de sostenibilidad, y en concreto del uso eficiente del agua en los sistemas educativos que promuevan el cambio de comportamiento en todos los grupos de edad.

 Apoyo a estructuras inter-regionales como Euroregiones, en el desarrollo de soluciones resilientes, nuevas formas de conocimiento climático de producción y uso para responsables políticos.  

Autor: José Antonio Díaz Lázaro.