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Noticia ampliada
Antonio Luengo: "El reto de Castilla-La Mancha es la implantación de la depuración en los municipios pequeños"
Fecha: 81 días 6 horas

El próximo miércoles de 6 de febrero, ADECAGUA organiza en el marco del Salón SMAGUA la Jornada “Saneamiento y depuración en pequeños municipios. La asignatura pendiente del tratamiento de las aguas residuales urbanas”, donde un panel de expertos debatirá sobre la situación actual y los retos de la depuración y el saneamiento en pequeñas población.

iAgua ha realizado un ciclo de entrevistas a los expertos que participan en la jornada y entre esos expertos se encuentra Antonio Luengo, director de la Agencia del Agua de Castilla-La Mancha, que hablará sobre la Administración Autonómica en la gestión del saneamiento y la depuración de pequeñas aglomeraciones urbanas.

Pregunta: ¿Qué singularidades tiene el tratamiento de las aguas residuales en pequeñas poblaciones?

Respuesta: Las pequeñas poblaciones normalmente son núcleos cuya contaminación es bastante baja por lo que se deben combinar dos aspectos, una depuración blanda y suficiente y un coste adecuado que no grave las economías de los ciudadanos que además suelen ser de avanzada edad, jubilados, con un nivel de renta no elevado.

En Castilla-La Mancha, la depuración de pequeñas poblaciones tiene la singularidad de recibir un caudal muy variable (población estacional) si se trata de fin de semana, puente, estación o periodo vacacional. Hay un caudal fijo (población fija) referido a ciudadanos de avanzada de edad. Además, existen 2 peculiaridades contrapuestas que afectan a los procesos de depuración: algunos vertidos muy diluidos por las innumerables infiltraciones que se producen en los colectores de saneamiento donde el nivel freático está muy alto; y la existencia de industrias agroalimentarias en municipios muy pequeños y que realizan vertidos muy contaminantes.

Todo ello hace que nuestros tratamientos tengan que ser muy versátiles y poder adaptarse a todo tipo de circunstancias, aunque sea en pequeñas poblaciones.

P.- ¿De qué manera gestiona Castilla-La Mancha el saneamiento y la depuración en este sentido?

R.- La gestión autonómica se realiza desde esa depuración blanda, con macrófitas, que pontenciamos con fondos activos, y que tienen la doble característica que se apuntaba. Por un lado, el coste es bajo para los municipios y por otro lado el sistema resulta suficiente por la poca carga contaminante. Además la generación de fangos es muy baja con este sistema, lo que beneficia también su gestión y su coste de explotación.

Los tratamientos más utilizados están caracterizados por sus bajos costes de operación y mantenimiento como son los Biodiscos, algún lecho bacteriano y las balsas de macrofitas en flotación. Para amortiguar la variabilidad de vertidos, existen unas balsas profundas que actúan decantadores-digestores previos a los tratamientos secundarios.

P.- ¿A qué retos se enfrenta la región?

R.- El reto es la poca implantación de la depuración en los municipios pequeños, teniendo en cuenta que en municipios de menos de 1.000 habitantes equivalentes se necesitan realizar más de 500 depuradoras, a las que habría que sumar las aglomeraciones inferiores al municipio que pueden suponer otras 700 depuradoras o soluciones para los vertidos, pues muchos de estas aglomeraciones están situadas en zonas sensibles desde la óptica medioambiental. Resulta problemática la financiación para los costes de implantación y los costes de explotación. Lo que se agrava con una extensión territorial importante, casi 80.000 kilómetros cuadrados y en los pequeños municipios asociada normalmente a una orografía que dificulta soluciones conjuntas y aumenta los costes de explotación.

Antonio Luengo, director de la Agencia del Agua de Castilla-La Mancha

Antonio Luengo, director de la Agencia del Agua de Castilla-La Mancha.

P.- ¿Con qué financiación cuentan para llevar a cabo la depuración de las aguas residuales?

R.- Hay una serie de límites presupuestarios y financieros que están dificultando la ejecución de estas infraestructuras. Hemos optado por un modelo concesional para poder hacer frente al conjunto de las infraestructuras de depuración. Pero incluso con este modelo, debidamente estudiado y observando experiencias anteriores, nos encontramos con que es dificultosa su tramitación y llena de condicionantes que, sobre todo, están ralentizando la puesta en marcha del sistema.

P.- ¿Qué consideraciones, si hablamos del ciclo integral del agua, debería incluir el Plan DSEAR?

R.- Hay una serie de consideraciones que son imprescindibles si se quiere lograr cumplir con el ciclo integral del agua y hacer sostenible los usos del agua en nuestro país en general.

En primer lugar, el plan debe identificar todas las infraestructuras a realizar y hacer un análisis de o un programa de ejecución bien financiado por el Estado Central, bien favoreciendo la financiación para las CCAA, con soluciones concretas como las concesiones que deberían agilizarse y favorecerse.

Además debería contemplar una variación legislativa sobre las competencias que los municipios tienen en la Ley de Bases de Régimen Local en cuanto al abastecimiento y saneamiento, por cuanto CCAA como Castilla-La Mancha nos encontramos que ni municipios no diputaciones asumen como propia esta competencia que legislativamente les viene dada y dificulta que la comunidad autónoma lo haga, con complejidades como la necesidad de convenio, la nueva configuración legal de los convenios, la configuración y cobro del canon, que hace que se esté inaplicando la recuperación de costes que establece la DMA y por tanto nuestra legislación.

Un horizonte cronológico que determine la completa depuración de las aguas urbanas, imprescindible mediomabiental y sanitariamente.

Debería determinarse asimismo de forma compulsiva la depuración industrial, con beneficios positivos o sancionatorios.

P.- ¿Qué opinión le merecen las medidas de depuración y saneamiento y presupuesto destinados en el Plan DSEAR?

R.- Desde el punto de vista de Castilla-La Mancha muy insuficiente, pues nuestra región recibe una mínima parte de la inversión, mientras que nos vemos claramente perjudicados por nuestra posición de exportadores obligados de agua a otras regiones, sin necesidad globalmente de reutilización, y no recibimos el beneficio que supone nuestra solidaridad hídrica.

P.- ¿Qué opina sobre la partida de los PGE destinada a las infraestructuras de agua y mejora de la calidad del agua?

Para nuestra región bastante insuficiente. Las inversiones de la DGA supusieron un descenso del 25,7% en el año 2018 respecto al año anterior y en 2019 vuelven a bajar en un 2,6%, con importantes proyectos de abastecimiento parados, sin presupuesto o diferidos a años posteriores.

P.- El próximo 6 de febrero participará en la Jornada organizada por ADECAGUA en SMAGUA sobre el tratamiento de las aguas residuales procedentes de pequeñas poblaciones. ¿Con qué mensaje o conclusión le gustaría que se fueran los asistentes?

R.- Nos parece imprescindible afrontar la depuración para pequeñas poblaciones en un horizonte temporal a corto plazo, y para ello debemos cambiar el sistema competencial y establecer unos cánones solidarios y una factible financiación, además de utilizar medios técnicos que haga posible su viabilidad y sostenibilidad.